miércoles, 1 de febrero de 2017

- Capitulo 15 - 2º Parte

- Sigo aquí y luchare por seguir -

Me enamore de lo imposible...

De lo imposible de no quererte, de lo imposible de no intentar estar contigo. Me enamore de tu lunar en la espalda de tu sonrisa de medio lado y de tus ojos oscuros...

Me enamore de las noches de locura, de la pasión de tus besos y del calor de tu cuerpo... me enamore de lo imposible... de ver tu cuerpo y sentir ese cosquilleo... de que me robes el postre todos los dias y de las despedidas eternas en el portal de casa.

Me enamore del tiempo, de nuestro tiempo, del que pasamos juntos, de nuestros viernes de cañas, nuestros sábados de cena y nuestras siestas de domingo...

Me enamore de lo imposible de no quererte, de no adorarte y de no poder dejar de suspirar por ti...
Me enamore de lo imposible...
Me enamore de ti.

- "Una foto nuestra es lo único que día tras día atada en esta incomoda jaula me hace mantenerme firme.
Me duele la cabeza, me duele todo...

Se que vendrás a por mi, tengo fe.
Después de todo es lo último que debo perder ¿no?" -



martes, 24 de enero de 2017

- Capitulo 14 - 2º Parte

- No la mires más -

"No la mires más" llevo diciéndome desde hace media hora.
Su piel no esconde cicatrices, si no un mapa dibujado que nadie entendió...
...Y que yo me he decidido a descifrar.
Treinta y cinco veces me he contestado que es la ultima vez que la miro.
... Perdón treinta y seis.


            ***


Estaba decidido.
Saldríamos de ahí esta misma mañana para que ellos pudiesen pasar la noche en sitio seguro.

- Todo tiene que ser rápido y sobre seguro,- comencé - sin hacer ruido, solo en caso de que sea de extrema necesidad. Si hay que disparar que sólo sea de urgencia, no sabemos con total certeza lo infestado que está el edificio, a si que hay que andarse con cuidado. Las divisiones serán las sig...


- ¡¿Porque tenemos que hacer caso a un mocoso?! Yo no me he sacado la carrera para tener como jefe a un mocoso como tu. Estoy hasta los huevos de hacerle caso a él. - Salto frustrado el quejica de turno interrumpiéndome...


 - Ahora mismo tu carrera aquí no vale una mierda y digamos que si eres uno de los que esta aquí encerrado desde antes de que nosotros llegásemos y no has sabido salir de otra manera, muy listo tampoco eres, pero oye si no quieres estar aquí y hacer caso a la persona que te ha salvado el culo... Aquí tienes la puerta. - Soltó Sara levantándose de golpe y abriendo la puerta. 

De golpe entró uno de esos seres en los despachos.


La cara del compañero de mi padre cambió por completo, pareció dejarse de tonterías. El monstruo se le lanzó encima. Tras un rápido forcejeo, Sara no le dejo al monstruo llegar a nada, simplemente solo le asustó un poco... Quizá de una manera un poco radical, pero oye, funcionó.


Sara apunto y disparó - ¡Diana! -gritó - ¡En centro de la cabeza! ¿Mas calmado? - Rió ella.


El asintió y calló.


Yo perplejo asentí y continué.


- Si alguien tiene algún otro inconveniente el buzón de reclamaciones está tras la puerta.- Contemplé el panorama y seguí- Todo el mundo de acuerdo... Sara irás en la parte de atrás en la fila, guardarás la espalda al grupo. El gruñoncito y mi padre irán controlando que el grupo no se disgregue, tenéis que estar atentos vosotros controláis el grupo y lo defendéis. Yo abriré camino hasta la parte baja. Una vez allí, todos a la camioneta, sin parar. Una vez arriba yo abriré paso con mi coche, y vosotros iréis detrás con el camión. 


- Yo iré contigo en el coche, no voy a dejar que vayas tu solo. - Dijo Sara.


- De acuerdo. - contesté. - Una vez estemos en carretera nos dirigiremos a una pequeña "zona segura" que tendremos que construir nosotros, en una finca a unos kilometros de la capital. Ahí hay espacio para lo que se necesite. Es buena manera de comenzar y ponernos de acuerdo para salir de aquí.

Me dirigí a la ventana y contemplé el exterior. - "Todo despejado, ni un muerto, extraño, pero nos arriesgaremos. "-



martes, 3 de enero de 2017

Capítulo 13 - 2°Parte

"El dia de hoy"


“El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida”. - Esa es la frase que me motiva todos los días al levantarme para seguir adelante y más ahora, me aferraré a ella como nunca. Ella mantendrá mi humanidad y la cordura que me queda en su sitio.

El silencio invadía la sala, era espeluznante, solo de pensar todo lo que se nos podía venir encima, todo lo que podía pasar, me ponía el corazón a mil.
Mientras mis dedos manejaban la pequeña ruletita de la pequeña radio, cambiando de sinfonía una y otra vez, ese zumbido llegaba a lo mas profundo de mis oídos, lo estaba odiando pero resistía amarrado con esperanza de escuchar una sola voz humana. 


La subía y la bajaba mientras seguía con esos putos zumbidos.


- Desisto... - comente bajando la cabeza hasta golpearla suavemente con la mesa.

Le hice una seña a Sara mientras le decía que buscará por si acaso alguna señal ella un rato, que necesitaba despejarme un poco.
Me miró, asintió, sonrió y yo me dirigí a la ventana más cercana.

Saque mi paquete de tabaco, me encendí un cigarro y contemple el exterior.
El silencio invadía la sala, nadie sabía que decir, nadie sabía cómo reaccionar ante esta situación. Solo se oían desgarradores gritos y gruñidos en el exterior del edificio.


La situación estaba complicada, había que salir de allí tarde o temprano antes de que esos seres se diesen cuenta de que estábamos ahí y me temo que sería mas tarde que temprano. Había que trazar un plan de escape y plantearse unas expectativas de futuro. Mas que nada para mantener la mente fría y en su sitio ante este caos.


Yo al menos tenía dos cosas claras. Primero, poner a salvo a las personas que allí estábamos, segundo, buscarla a ella y ponerla a salvo.

Terminé de fumarme el cigarrillo y  llamé a mi padre.

- Hay que moverse de aquí, somos cebo fácil de coger. Mientras sigamos aquí solo estamos cavando nuestra propia tumba, hay que ser rápidos. La camioneta del repartidor está justo en la puerta al igual que mi coche, con decisión y sigilo lograremos meter a la gente en ella y sacarla del centro, no aseguro la supervivencia de todos, es complicado, pero podremos salir bastantes. Deberíamos ir aunque sea a algún pueblo alejado del núcleo de población, llano y con buena vista del terreno.

- ¿Que tal la casa de la abuela? - comento mi padre.


Lo miré pensativo, razonando la situación. Es un pueblo no muy lejos, apartado de la ciudad, llano, con gran terreno y una casa grande, además con el río y el aeródromo al lado, algo se podría hacer. Era una idea fantástica. 


Reuní a los supervivientes que allí estábamos, comenté la idea y la votamos, salió mayoría a favor, todos votamos que si, menos el renegón del compañero de mi padre, no dejaba de quejarse y ponerle pegas a todo.