jueves, 29 de octubre de 2015

- Capitulo 7 - Parte 2

- Ella -

Es difícil pensar que todo tu mundo se ha hecho mil pedazos en apenas unas cuantas horas.  Llegar a pensar que tus seres queridos ya no existen, que puede que e este momento este arriesgando mi vida simplemente por un rayo de esperanza. Pero oye, como suelen decir, la esperanza es lo último que se pierde ¿no?            

Una gran puerta metálica cerraba mi camino. Tras ella, fuertes gruñidos se abrian paso entre el silencio. Estaban mas activos de lo normal. Los que me habia encontrado eran lentos y apenas hacían ruido. Que raro... Mi esperanza recobró sentido. -"Tiene que haber algo que les este motivando para que haya tanto movimiento en la planta" - pensé. 

Despacio abrí la puerta, intentando hacer el menor ruido posible. El pasillo estaba casi en penumbra y las luces,parpadeantes, digamos, que no alumbraban muy bien. 

Los cadáveres de esos asquerosos monstruos se apilaban desmembrados en las paredes. -"Alguien a pasado por aquí y no ha sido muy amable" - susure mientras me empezaba a dar la risa floja. Los gruñidos se hacían cada vez mas fuertes. Alcé mi arma, preparado para asestar un buen golpe al primero q se me cruzase y doble na esquina para llegar a los despachos.

En un abrir y cerrar de ojos una Co2 se colocaba a menos de cinco centímetros de mi cabeza. Inmóvil. Sorprendido, me quedé quieto y tiré mis armas al suelo. 

Gire mi cabeza para ver la cara de mi futuro verdugo. No me podía creer quien era. Ella, su cara, cubierta por su largo pelo negro alborotado se mostraba sorprendida. 

Bajo el arma y saltó a mis brazos. Fue el abrazo mas gratificante de mi vida, al menos por el momento.

Ella, Sara,  era mi mejor amiga desde la infancia, la que siempre me ayudaba con todo, pero, ¿que coño hacia ahí?

-¡Que coño haces aquí!- contesté con una sonrisa.


- Mira, si te soy sincera, estoy sola, mi familia ha acabado como todos los demás, siendo un asqueroso infectado. Los móviles no responden y no pude llamarte. Decidí venir al curro de tu padre, te conozco sabia que vendrías. Aunque tengo que admitir que no te esperaba tan pronto...


- "..." Lo siento... De verdad lo siento... - Le di otro de mis abrazos, sabia que estaba mal.

- No tepreocupes me hice a la idea. Ahora solo queda seguir adelante y continuar. Y tú igual. 

- Como me conoces ¡joder¡